«La idea de un gran oso accesible no es simplemente una broma. Es la expresión de nuestro compromiso de pensar de nuevas maneras y crear experiencias extraordinarias. Al mismo tiempo, somos conscientes de que la implementación de una dimensión de este tipo supone grandes desafíos», dice Marc Gooch, Director de Marketing y Comunicación de Arosa Tourismus.
La respuesta al proyecto ha mostrado que el tema despierta interés. Con este trasfondo, Arosa Tourismus actualmente está evaluando los próximos pasos. Esto incluye, entre otros, las primeras evaluaciones sobre factibilidad, ubicación, condiciones generales, así como posibles procedimientos en torno a una solicitud de construcción.
Aunque la realización de una obra de esta magnitud actualmente se considera poco probable, este enfoque es acorde con la orientación estratégica del destino: actuar con valentía e impulsar intencionadamente nuevas ideas, a veces poco convencionales.
La visión está directamente relacionada con el Arosa Bärenland, que se ha establecido como un componente central de la oferta turística. El oso simboliza el desarrollo del destino y su posicionamiento.
«También el Arosa Bärenland surgió originalmente de una idea espontánea no completamente desarrollada —y se convirtió en realidad. Estas visiones necesitan coraje, discusión y a veces también un comienzo poco convencional», dice Pascal Jenny, Presidente de la Fundación Arosa Bären y Arosa Tourismus.
Que grandes proyectos en Arosa puedan tener su origen en ideas inusuales lo demuestra este proceso de manera ejemplar. Por lo tanto, Arosa Tourismus no entiende la broma del primero de abril como una mera escenificación, sino como un motor de nuevas perspectivas en el desarrollo turístico.
