Las ciudades suizas enfrentan grandes desafíos debido al cambio climático: Los eventos de calor, como los que estamos experimentando actualmente, serán más frecuentes e intensos. Además, las precipitaciones extremas están aumentando. Las ciudades y aglomeraciones están particularmente afectadas debido a la gran cantidad de superficies selladas y a la circulación de aire limitada. Las consecuencias van desde peligros para la salud y pérdidas económicas hasta tensiones sociales, ya que algunos grupos de la población se ven especialmente afectados. Por eso, las ciudades toman medidas locales para mitigar las consecuencias negativas del cambio climático. El documento de posición "Política de adaptación climática exitosa: ¿cómo lograr una ciudad adaptada al clima?" muestra cómo las ciudades pueden proteger a su población del calor, las precipitaciones intensas y otras consecuencias del cambio climático y qué condiciones marco requieren para ello.
Para que las ciudades puedan mitigar las consecuencias negativas del cambio climático, necesitan más margen de maniobra para directrices comunales sobre la vegetación, el desellado y el desarrollo urbano sostenible. Además, demandan una mejor base de datos y un apoyo financiero confiable del gobierno federal y los cantones.
Para enfrentar estos desafíos complejos, también se requiere conocimiento interdisciplinario y fundamentos sólidos. Por eso, las ciudades exigen datos suficientes y la armonización de mapas climáticos y redes de medición, planes de acción contra el calor coordinados a nivel nacional, o también la adaptación de normas y el fomento dirigido de la investigación.
Las ciudades enfatizan que la adaptación climática es una necesidad y una oportunidad al mismo tiempo: Las medidas para reducir el calor y las lluvias intensas mejoran la calidad de estancia, promueven la biodiversidad y fortalecen la atractividad económica de las ciudades. Es central considerar las desigualdades sociales e incluir a todos los grupos de la población.
